Una nueva mirada al Elqui por debajo del cielo estrellado
20 Fev 2012
Casi todo el mundo conoce el Valle del Elqui por sus noches de infinitas estrellas y sus paisajes de escarpadas montañas. Pero hay mucho más que eso.
El largo Valle del Elqui no se convierte abruptamente en altas cumbres y áridos cerros. El valle asciende gradualmente, pasando de una fase a otra a medida que subes desde la costera ciudad de La Serena hacia el interior por campos fecundos y verdes. A medida que te adentras por el angosto cañón, encuentras viñas y más viñas, embalses de montaña y atractivos pueblos, un paisaje pastoral muy distinto de lo que verás cuando llegues a las zonas altas del valle.
Saliendo desde La Serena - la ciudad colonial mejor conservada de Chile - el trayecto hasta la desembocadura inferior del valle es breve. Todas las mañanas, una niebla baja se cierne sobre la ciudad costera y queda atrapada en unos contrafuertes que marcan el punto donde el terreno empieza a ganar altura camino de las altas cumbres. Del otro lado de esta especie de muro de contención, se extienden los campos agrícolas que cubren colinas y montañas hasta donde se extiende la vista. En esta zona se dan muy bien los árboles de papaya - para ser exactos, una variedad chilena de esta fruta, pequeña y amarilla, surcada por estrías y extremadamente aromática - muy popular en La Serena. La papaya chilena recién cosechada es ácida y no muy dulce, sin embargo, cuando se prepara con ella confites, mermeladas, jugos y compotas, se convierte en un exquisitez .
La Ruta 41, que pasa junto al aeropuerto local, te llevará directamente hacia la desembocadura del valle. Reconocerás la entrada al ver extenderse hacia ambos lados algo parecido a brazos verdes. En su primer tramo, el Valle del Elqui es ancho y está rodeado de colinas de baja altura. La ruta principal avanza por el centro, flanqueada por viñedos de donde proviene el famoso aguardiente chileno conocido como pisco. A partir de aquí, la carretera principal se ramifica en numerosos caminos que ascienden por las laderas de los cerros hasta los distintos pueblitos agrícolas que embellecen los faldeos cordilleranos. A medida que vayas subiendo, presta atención al paisaje de viñedos y a los vendedores a orillas del camino: ofrecen queso fresco de cabra y tentadores dulces y confites de papaya. Si te gusta acampar, encontrarás por aquí muchos sectores planos donde instalar una carpa junto a algún límpido arroyo y bajo el impresionante cielo andino.
Hacia el interior, el terreno es cada vez más elevado y las montañas se yerguen a ambos lados del Río Elqui. Este angosto curso de agua serpentea junto a la base de las verdes colinas hasta el Embalse Puclaro. Si recorres la parte superior de esta represa, tendrás excelentes vistas de la laguna generada por el embalse y podrás apreciar el horizonte hacia los terrenos más bajos. Mientras paseas por la orilla del lago artificial, fíjate en los restos de cepas pisqueras que fueron sumergidas con la creación de la represa. Es el único indicio de que alguna vez también hubo viñas en lo profundo de la quebrada.
Cerca del centro del valle se encuentra la ciudad de Vicuña, rodeada de verdes colinas y enmarcada en colosales montañas. No pierdas la oportunidad de sentarte en la plaza de esta pacífica ciudad y observar desde allí el paisaje andino. Puedes disfrutar de alimentos frescos en los sencillos restaurantes de la ciudad y, por cierto, no dejes de visitar el museo dedicado a Gabriela Mistral, la primera chilena Premio Nobel de Literatura.
Si continúas adentrándote en el valle, llegarás finalmente al pintoresco pueblo de Pisco Elqui y, poco más allá, a Montegrande, lugar de nacimiento de la Mistral. A partir de aquí, los aficionados a la literatura pueden seguir un recorrido histórico tras las huellas de la poetisa, comenzando en la casa donde nació, pasando por las escuelas en que se educó y comenzó a ejercer como profesora rural.
Pasado Pisco Elqui, el camino asciende un poco más y podrás llegar a los observatorios astronómicos que han hecho famosa a esta región. Quédate una noche aquí, observando las estrellas, antes de dar la vuelta y regresar valle abajo. Descubrirás que el Valle del Elqui es muchísimo más que una gran experiencia astronómica.
Sigue en contacto con nosotros a través de facebook y twitter.







Enviar a um Amigo
Compartir

